El alférez

Carta d'Armand a Félix Güell, 8-02-1959: Los primeros quince días todos los servicios que tocan los hacemos de adjuntos del teniente que nos enseña cómo se hace todo. Me encanta llegar a la compañía y que el cuartelero, poniéndose en pie diga «compañía, el alférez» y todos se pongan de pie y entonces llega el cabo y me da las novedades. El día que estuve de guardia sorprendí a dos imaginarias dormidos y les reprendí pero no les puse un paquete. Todos los jefes y oficiales excepto dos o tres hablan en mallorquín y los butifarras o nobles también, cosa que me gusta porque parece que esté en Barcelona.
Ayer conocí a una tal Cinnamond de Barcelona que pasa temporadas en Mallorca. Aquí toda la gente bien se aborrecen los unos a los otros pero hacen como si se quisieran mucho y por detrás se critican unos a otros. Tanto los de Olocau como los Juan, que son los que más figuran, son unos verdaderos fantoches. Desde luego la gente no es nada amable, así como nosotros con los turistas y con los que vienen de provincias los contemplamos y atendemos, aquí nada. Yo he ido a saludar a todo el mundo que conocía pero los Casasnovas aún no me han llamado ni dicho nada.
Tu prima, siempre que está conmigo está nerviosísima y haciendo gestos cuquilianos y aprovecha la primera ocasión que se le presenta para dejarme. Si no fuera yo, que forzara algo para que me presentaran a la gente, no lo haría.
Dime cuáles son tus planes una vez terminada la carrera. Qué piensas hacer, ¿vendrás? ¿iremos a Estoril?… Adéu. Recuerdos a tío Eusebio y tía Luisa, Claudio, Juan y Luiseta.
Carta de Tita (Zenaida) Quiñones de León, Palais du Monaco, 14-02-1959: Lo paso, como puedes entrever en esta carta, de chupa y pilla. Almuerzos, cenas, bailes, óperas, teatros, etcétera. Cuando tenga un poco más de tiempo te escribiré. He conocido a la la marquesa de La Rochefoucauld, la condesa de Noailles y el príncipe de Fürstenberg y otras personalidades que no me acuerdo más. Te voy a dejar, corazoncete, un abrazo enorme.
Tu vieja y atareada Tintorras, Damme d’honneur de son Altesse Serenissime.
